Cada escritor comparte sus memorias como el pan. Unos descubren en la poesía el cauce. Otros; en el cuento, con narraciones tan exactas como el pulso de un reloj. En todos, el eco de la literatura, la verdad de uno que es la verdad de otros. El dossier es uruguayo-argentino, pero el arte no tiene bandera. Por eso decía Barís Pasternak que el único poder del escritor es el de no deformar la voz de la vida que suena dentro de él.

No.

ENTRADAS

Poema


Claudia Magliano


En el hueco de tus ojos
la hierba
clavándose en las paredes
haciendo del eco otra sombra
y en la sombra misma
traspasada
tu niñez de peces muertos
el escándalo del sol en la retina
una gota de lluvia detrás de la ventana
y el terror siempre
como un miedo
devorando las muñecas
el jardín
la breve bruma que en tus cejas
dibujaba una gaviota
o acaso un ave cualquiera
ensimismada.
La noche fue certeza del presagio
en la roída intemperie de los pastos

un resto de ángel
queda
deslizándose entre los dedos del recuerdo
una gota de hielo
una hecatombe
un aullido de dioses en el pecho
quién velará tu cuerpo desatado
la furia de tus manos en la tecla justa del espanto
quién hará de las cenizas viento
y quién se morirá
ahora
en este instante
para tocar tu grito
desde adentro.

Sin título

de Noémie Boullier

Noémie Boullier (1980)


Francesa, nació en Aix-en-Provence. Cursó estudios en la École supérieure d’art d’Aix-en-Provence que no concluyó. Prefería pintar en su casa hasta quedarse dormida, con las manos llenas de pintura. Emigró a México a los veinte años. En Oaxaca, su vocación se volvió su profesión. Autodidacta, se perfeccionó haciendo grabados con Gerardo de la Barrera y litografía, poco después, con Per Anderson, en el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca. A Boullier le gusta contar que, cuando pinta y dibuja, surgen solitas las bestias humanas, sus manos, sus miradas. Que un ojo es casi siempre la primera cosa que aparece. Sus creaciones son austeras en el uso del color y testimonian un tratamiento minucioso de la sensualidad. Ha expuesto en México, España y Francia. Creció en el campo, entre cartones, tijeras, botes de pintura y colores.


Claudia Magliano (1974)


Uruguaya, nació en Montevideo. Estudió Literatura en el Instituto de Profesores Artigas. Ha publicado dos libros: Nada (ganador del Concurso de Poesía para Autores Inéditos, organizado por la Asociación de Bancarios y la Casa de Escritores del Uruguay) y Res (Premio de Poesía Édita, otorgado por el Ministerio de Educación y Cultura). El corazón de las ciruelas (mención en el Premio de Poesía Inédita) apareció este mes. Antes de saber escribir, garabateaba letras inventadas. En esos años devoró los libros de Enid Blyton. Luego descubrió a Cristina Peri Rossi; a partir de ella, un mundo.