La poesía es como aquella flor de Leopardi: tiene el poder de consolar al desierto. Así los poetas aquí reunidos. Buscaron la palabra que nombra lo innombrable: la raíz de lo más doloroso, los colores del gozo humano, el latido de la incertidumbre. También le abrimos paso a un cuento. En la ficción, el escritor, como el diablo shakespeareano, engaña encarando con la verdad. Por eso la literatura es el mejor espejo.

No.

ENTRADAS

Poema


Montserrat Villar González

El dolor no desemboca
(Con dos poemas de Lorca)


Por todos los muertos al salir de Siria.


Cada niña que murió en un pozo
se ha perdido en un océano infinito
de cadáveres olvidados.

¡El dolor no desemboca!

Cada noche las barcazas
muerden lo oscuro
esperando abrazar arena.

¡El dolor no desemboca!

Cada mañana los supervivientes
esperan el inútil sueño
de volver a sentirse humanos.

Cuando los regresan al mar
sus bocas piden a gritos
¡dejadme en este campo llorando!

Pero ¡el dolor no desemboca!

Montserrat Villar González (1969)


Española, nació en Cortegada de Baños. Poeta. Reside en Salamanca, ahí preside la Asociación Cultural Pentadrama. También ejerce la docencia del español. Egresó como licenciada en Filología Hispánica y Filología Portuguesa. Algunos de sus libros son Tríptico de mármol, que prologó Luis Eduardo Aute; Ternura incandescente; Tierra con nosotros (Premio de poesía Editorial Seleer); Desde la otra orilla; Bitácora de ausencias y De mãos dadas, escrito mano a mano con el poeta brasileño Álvaro Alves de Faria. Ha coordinado el Encuentro de Escritores por Ciudad Juárez.