La poesía es como aquella flor de Leopardi: tiene el poder de consolar al desierto. Así los poetas aquí reunidos. Buscaron la palabra que nombra lo innombrable: la raíz de lo más doloroso, los colores del gozo humano, el latido de la incertidumbre. También le abrimos paso a un cuento. En la ficción, el escritor, como el diablo shakespeareano, engaña encarando con la verdad. Por eso la literatura es el mejor espejo.

No.

ENTRADAS

Tres poemas


Catarina von Wedemeyer

I


Der versunkene Park
im Südwesten von Mexiko Stadt
versunken
versunken von der Zeit.
Er sinkt so langsam weiter,
dass die Spaziergänger mit ihm sinken.
Er singt in der Zeit.
Seine Vögel sind Zeitvögel,
sie fliegen tief.
Tief in uns das Alter.

Die Tiefe in mir
singt.

I


El Parque Hundido
en el suroeste de la Ciudad de México
hundido
hundido con el tiempo
se hunde tan lentamente
que los caminantes se hunden en él.
Canta, es de tiempo.
Sus pájaros son pájaros de tiempo
vuelan muy bajo
hasta el fondo de nosotros
la edad.

La profundidad en mí
canta.




II


Tief in mir
liegt ein Park
ein verzauberter Garten
ein Paradies
jemand hat es dort verloren.
Seine Vögel singen in mir
nur Du kannst sie hören,
übersetze für mich.
Das Paradies gehört Dir
ich habe es nie verschluckt
es war schon immer da.
Es wäre verwelkt
wenn Du es nicht gefunden hättest.
Gieße es mit Deinen Küssen
es kann nur atmen
wenn Du meinen Bauch
mit Deinen Händen streichelst
nur dann spürt es den Wind
den Atem zwischen uns.
Die Vögel brauchen Deinen Rhythmus
um singen zu können.
Tief in mir.

Die Tiefe in mir
singt.

II


En el fondo de mí
hay un parque
un jardín encantado
un paraíso
que ahí se perdió.
Sus pájaros cantan en mí
sólo tú puedes oírlos
tradúcemelos.
El paraíso es tuyo
nunca me lo he tragado
está desde siempre.
Se marchita
si no lo encuentras.
Riégalo con tus besos
sólo puede respirar
si tú acaricias mi vientre
con tus manos
sólo entonces siente el viento
el aliento entre nosotros.
Los pájaros necesitan tu ritmo
para que puedan cantar
en el fondo de mí.

La profundidad en mí
canta.

Altar a un cisne

de Guillermo Olguín

Guillermo Olguín (1969)


Mexicano, nació en el Distrito Federal. En Seattle, se formó en el Cornish College of the Arts y, después, en la Universidad de Bellas Artes de Hungría y en Toulouse. En pintura o dibujo, gráfica o fotografía intervenida, su obra se caracteriza por explorar los climas metafísicos del viaje, su mitología y sus ritos paganos. Enfrenta a los materiales con audacia: escultura en bronce, cerámica y textiles. Y el color se indaga a sí mismo en busca de poesía. Hasta la fecha, ha expuesto de manera individual y colectiva en México, Brasil, Argentina, Cuba, Paraguay, EUA, Italia, Francia, Alemania, Gran Bretaña, Hungría, España, Portugal, Finlandia y Japón. Fruto de su labor, ilustró La letra escarlata de Nathaniel Hawthorne, entre otros. Su compromiso con los pueblos indígenas lo llevó, sin darse cuenta, al mundo del mezcal.





jemand hat mir heißes gold auf die brust gegossen
heißes flüssiges gold als wäre ich ein V
wenn es abkühlt fällt es vielleicht vorne von mir ab
hat vielleicht meine form
konkav
oder ich kann es vor mir tragen wie eine griechin
es würde mich schützen
es brennt alles aus
wie rom
von mir sind nur noch die ränder übrig
dabei sollte es anders sein
ein goldener rahmen um mich herum
eine landkarte
wege von ihm zu mir und wege die er auf mich zeichnet
orientierung
die wege die jesus durch jerusalem gegangen ist
die immer noch leuchten
so kann nur er mich zeichnen
er hat das gold nicht gegossen
er hat es gefunden gezeugt
er hat mich aufgebrochen
gesprengt mich mine mit dynamit
hier ist es
gold
und erdrückt mich
jemand kann es jetzt nehmen und dem incakönig schenken
ich werde der rest sein
die vergessene erde
verrotten
jemand kann es schmelzen geschmeide schmieden schmuck
schmerz







alguien me echó oro caliente en el pecho
oro caliente y líquido, como si yo fuera una V
cuando se enfríe quizás caerá delante de mí
quizás tendrá mi forma
cóncava
o lo puedo llevar como una griega
me protegería
lo abrasa todo
como roma
de mí sólo quedan los bordes
debería ser diferente
un marco dorado alrededor de mí
un mapa
caminos con que él llega a mí caminos que dibuja en mi cuerpo
orientación
caminos que jesús andaba por jerusalém
que todavía resplandecen
sólo él puede dibujarme así
no echó el oro
lo engendró y encontró
me ha reventado
volado mina con dinamita
aquí está
oro
que me aplasta
alguien puede tomarlo ya y regalárselo al rey inca
yo seré el resto
la tierra olvidada
desmoronándome
se pueden fundir joyas forjar alhajas
afligio

Catarina von Wedemeyer (1985)


Suiza, nació en Arlesheim. Ejerce el periodismo en el diario alemán Taz y la investigación literaria en la Freie Universität de Berlín. Sus trabajos han sido publicados en las revistas El Correo de Euclides (España) y Cadernos de Língua e Literatura Hebraica (Brasil). Para leer a fondo a Theodor Adorno y Octavio Paz recurre a Chimamanda Ngozi Adichie, Zadie Smith y Olga Grjasnowa. Sobre todo le gusta leer en la playa o a la orilla de los lagos berlineses. Es sinésteta y le apasiona comer mucho y rico; cuando no come, lee, sueña o nada. Baila tango. Y traduce sus poemas.